24,65 €/hora Productividad del comercio minorista español · valor añadido por hora trabajada · 2024 Dato más reciente disponible del ejercicio 2024 · INE, contabilidad de empresas |
El comercio minorista español generó en 2024 un valor añadido de 24,65 euros por cada hora trabajada. Es el nivel más alto desde que el Observatorio dispone de serie homogénea: supera los 24,61 euros de 2021 y rompe la tendencia de estancamiento que caracterizó los ejercicios 2022 y 2023, cuando la productividad retrocedió hasta los 23,07 y 23,40 euros respectivamente.
Lo que interpretamos: la recuperación de la productividad no llega gratis. El coste laboral por hora trabajada también subió en 2024, hasta los 15,40 euros, y la cuota salarial —la proporción del valor añadido que se destina a costes laborales— se mantiene en el 62,5%. El margen bruto sobre ventas, en el 29,0%, recupera ligeramente el terreno perdido en 2022, pero no ha vuelto a los niveles anteriores a la inflación de costes. El sector produce más por hora, sí; pero cada euro adicional de productividad llega con un coste laboral que no para de crecer.
La lectura estructural es esta: el comercio minorista español ha mejorado su eficiencia operativa, pero el espacio entre lo que produce y lo que paga se estrecha. Quien no tenga volumen suficiente para diluir esa presión salarial sobre una base amplia de ventas, lo notará antes que nadie en sus cuentas de 2025.
NUESTRA LECTURA
Las rebajas de verano reabren el debate entre el pequeño comercio y las grandes cadenas agecu.es, 26 de junio · Enlace
Cada temporada de rebajas reproduce la misma asimetría: las grandes cadenas las lanzan con semanas de antelación, con presupuesto de comunicación y con capacidad para aguantar márgenes comprimidos durante meses; el pequeño comercio entra en rebajas con el stock que tiene y sin red de seguridad. El debate que recoge AGECU no es nuevo, pero la cifra de productividad de esta semana le da un fondo nuevo: si el pequeño comercio ya opera con márgenes más estrechos que la gran distribución, competir en precio durante las rebajas no es una estrategia, es una sangría. La diferenciación —surtido, servicio, vínculo local— es la única palanca que no requiere escala.
Eroski vende sus 40 gasolineras a Petroprix para reforzar su negocio de alimentación Distribución Actualidad, 26 de junio · Enlace
La decisión de Eroski no es una desinversión defensiva: es una apuesta de foco. La cooperativa sale de un negocio adyacente para concentrar capital y gestión en su red alimentaria, los formatos de proximidad y los frescos. El movimiento confirma una tendencia que el sector lleva dos años ejecutando en silencio: los operadores que intentaban ser todo a la vez —alimentación, combustible, servicios— están eligiendo. Quien no elige, dispersa. Y en un entorno de márgenes ajustados, dispersar es perder.
H&M sufre una caída de ventas del 7% pero mejora su rentabilidad El Economista, 25 de junio · Enlace
El caso H&M es el espejo europeo de la cifra protagonista de esta semana: vender menos y ganar más por unidad es exactamente la dirección en que se mueve la productividad cuando se gestiona bien. La cadena sueca ha recortado tiendas, ajustado surtido y mejorado su ratio de margen operativo. El dato incomoda a quienes siguen midiendo el éxito del retail en crecimiento de ventas: en un entorno de costes laborales al alza, la productividad por hora —no el volumen— es el indicador que manda.
Datos de la semana · Ventas minoristas por país · abril 2026
| España | +0,8% | |||
| Portugal | +4,9% | |||
| Francia | +1,9% | |||
| Países Bajos | +1,8% | |||
| Alemania | +0,1% | |||
| Eurozona | +0,9% | |||
| Italia | +0,1% | |||
| Polonia | −0,4% |
El dato de España en abril —+0,8% interanual— es el más bajo desde finales de 2024 y contrasta con el dinamismo de Portugal, que encadena meses por encima del 4%. La Eurozona en su conjunto se mantiene en terreno positivo pero con una desaceleración visible: el +0,9% de abril es la cifra más contenida del año. Alemania e Italia prácticamente se detienen, con crecimientos residuales del +0,1%, lo que confirma que el núcleo industrial europeo sigue sin encontrar tracción en el consumo interno.
La lectura no es alarmante para España, pero sí es un aviso: el diferencial positivo respecto a la Eurozona que caracterizó 2025 se ha comprimido hasta casi desaparecer en abril. Si la moderación del consumo se consolida en el segundo trimestre, el margen que el sector retail español tenía para absorber la presión de costes laborales —visible en la cifra de productividad del Bloque 1— se reducirá de forma sensible.
LA PREDICCIÓN
Si la tendencia de mejora de la productividad por hora (+5,4% entre 2022 y 2024, según INE) se mantiene y no aparecen factores correctivos como una aceleración del coste laboral por encima del 5% anual, una caída sostenida del consumo en el segundo semestre de 2026 o un repunte de la inflación de costes energéticos, esperamos que la cuota salarial del sector cierre 2026 por debajo del 62%, recuperando el nivel de 2021. Eso abriría entre 0,5 y 1 punto de margen bruto adicional para los operadores con escala suficiente para capturarlo. Para el pequeño comercio, sin esa escala, la mejora de productividad agregada no se traducirá en mejora de margen propio.