El comercio minorista español ha ganado eficiencia entre 2018 y 2024. No es una interpretación: es una resta. Cada hora trabajada generaba 22,6 € y costaba 14,6 € en 2018; en 2024 genera 24,7 € y cuesta 15,4 €. La distancia se ha ensanchado de 8,0 € a 9,3 €.

Esa ganancia solo puede ir a tres sitios: al salario, al precio o al resultado. Las tres, por orden.

Primero, el salario. No ha ido ahí. La parte de lo que genera el comercio que se destina a sueldos promediaba el 65,1% antes de la pandemia (2018-2019) y promedia el 63,1% desde 2021: un escalón de 2,1 puntos que en cuatro años no se ha recuperado. Esos 2,1 puntos que ya no llegan al sueldo han ido a otro sitio.

La objeción metodológica refuerza el dato en lugar de debilitarlo. La fuente solo cuenta horas de personal remunerado, y dejar fuera al autónomo que atiende su propia tienda rebaja la parte salarial. Pero el sector se desplaza hacia empresas grandes, donde casi todo el trabajo se paga: el peso de las de menos de diez ocupados en el empleo del comercio cae del 49,1% al 44,6% entre 2021 y 2024. Ese desplazamiento empuja en sentido contrario, y el escalón no se cierra.

Segundo, el precio. Tampoco. El margen sobre ventas cierra 2024 en el 29,0% y en 2018 era el 28,7%: por cada euro de mercancía, el comercio cobra hoy lo mismo que hace seis años. El cliente no se ha quedado la eficiencia.

Queda una tercera caja, y tiene nombre: el excedente de explotación, lo que le queda a la empresa antes de amortizaciones, intereses e impuestos. No hace falta estimarlo, porque es el complemento exacto de lo anterior: 34,9% de lo que genera el sector antes de la pandemia, 36,9% desde 2021. Ahí ha ido.


NUESTRA LECTURA

La marca de supermercado supera ya la mitad de la cesta de la compra en España El Confidencial, 19 de septiembre · enlace

Más de la mitad de la cesta ya es marca del distribuidor. El dato tiene una lectura directa sobre el reparto del valor: cuando el consumidor elige la marca blanca, el margen que antes se repartía entre fabricante y distribuidor queda íntegro en la cadena de distribución. Las grandes cadenas —las que tienen escala para desarrollar marca propia— capturan ese diferencial. El pequeño comercio especializado, que no puede ofrecer marca propia competitiva en precio, queda fuera de esa ecuación.

Plusfresc llega a Ciutat Jardí y alcanza 23 tiendas en Lleida Distribución Actualidad, 18 de septiembre · enlace

800 metros cuadrados, 23 empleos, 93 establecimientos en la red total. Plusfresc es el caso que la estadística no captura bien: una cadena regional de proximidad que crece con formato de barrio en una capital de provincia mediana. El ICM de julio sitúa Cataluña en −3,6% interanual real, el peor dato de todas las comunidades. Que Plusfresc abra en ese entorno dice algo sobre qué tipo de operador aguanta el ciclo: el que tiene propuesta de valor local clara y no depende de la afluencia turística ni del tráfico de gran superficie.

El consumo afronta el otoño sin señales de recuperación en España Distribución Actualidad, 18 de septiembre · enlace

La preocupación por los precios y la evolución de los ingresos condiciona el arranque del cuarto trimestre. El dato encaja con lo que muestra la encuesta europea de confianza del consumidor: el índice se mantiene en −4,5 en agosto, con una brecha de 29 puntos entre las expectativas financieras personales (+10,5) y las expectativas sobre la economía general (−18,5). El consumidor distingue entre su bolsillo y el país, y esa distinción lleva meses sin cerrarse.


DATOS DE LA SEMANA

Conviene mirar el reparto por periodos y no año a año, porque año a año la serie parece moverse cuando lo que ha hecho es un solo escalón.

Parte que va a sueldos Media anual
Antes de la pandemia (2018-2019) 65,1%
Desde la pandemia (2021-2024) 63,1%

El escalón se produce entre 2020 y 2021 y desde entonces la serie no tiene dirección: oscila dentro de un intervalo estrecho y cierra 2024 prácticamente donde estaba en 2021. Dicho de otro modo, la caída no continúa, pero tampoco se revierte. Cuatro años después, los 2,1 puntos siguen donde quedaron.

2020 queda fuera de las dos medias. Aquel año el valor generado se hundió mientras los sueldos aguantaron, y la parte salarial se disparó hasta el 67,4%: incluirlo en cualquiera de los dos periodos deformaría la comparación.

La cobertura es CNAE 47 puro — comercio al por menor, sin el mayorista ni la reparación de vehículos que arrastra la EPA — así que la comparación entre periodos es limpia.


LA PREDICCIÓN

La parte que va a sueldos cerró 2024 en el 62,5%. Desde 2021 la serie no lleva dirección: subió al 63,8% en 2022 y al 63,6% en 2023, y volvió a bajar.

Lo que viene depende de una condición: que el sector siga desplazándose hacia empresas grandes. El ICM apunta ahí, y no por un mes suelto: en lo que va de 2026, las grandes cadenas acumulan una media del 4,7% real y las pequeñas del −2,1%.

Con esa condición, el dato de 2025 quedará por debajo del 63,0%. Si acierta, el repunte de 2022-2023 fue un paréntesis y no un cambio de rumbo.

El riesgo está a la vista: el umbral queda a medio punto del último dato, y la serie ya ha cruzado esa línea dos veces en cuatro años.

Lo sabremos en la primavera de 2027, cuando el INE publique la Estadística Estructural de Empresas de 2025. La de 2024 estuvo disponible en abril de 2026.