−9,8 puntos Brecha España−UE-27 en adopción de computación en la nube · comercio minorista, empresas de 10 o más ocupados · 2025 · España 33,3% frente a UE-27 43,1% Eurostat, encuesta TIC de empresas |
El comercio minorista español vende en línea por encima de la media europea. Eso es un hecho, y conviene decirlo antes de cualquier otra cosa. Pero vende sobre una infraestructura de nube cuya adopción está por debajo de la media europea en las cuatro lecturas publicadas desde 2020, y la brecha no se cierra: en 2018 España estaba por encima de la UE-27; en 2023 la brecha llegó a −12,2 puntos; en 2025 se mantiene en −9,8. No es una foto de un mal año. Es una tendencia que se ha instalado.
El mecanismo que agrava el diagnóstico es estructural. La encuesta solo mide empresas de 10 o más ocupados, que en España son el 2,8% de los establecimientos minoristas —la UE-27 está en el 4,5%— y concentran el 54,3% del empleo del sector, frente al 64,4% europeo. Es decir: la brecha de −9,8 puntos compara la parte más grande y mejor dotada del tejido español con la parte equivalente del tejido europeo. El 97% restante de comercios españoles no entra en la muestra, y no hay ninguna razón para pensar que estén mejor equipados. La cifra oficial, si acaso, infravalora la brecha real.
Cuando el volumen de ventas acompañaba, esta debilidad de infraestructura era un coste de oportunidad. Con las ventas minoristas españolas cayendo un 0,4% interanual en julio según Eurostat, frente al +1,2% de la UE-27, se convierte en un coste de margen. Es el cuarto mes consecutivo en que el diferencial de España frente a la media de la UE-27 es negativo, y se ha ampliado cada mes.
NUESTRA LECTURA
La economía de proximidad gana terreno entre los consumidores AGECU, 1 de septiembre · enlace
El dato de ventas reales de julio confirma que el crecimiento del sector no es uniforme: las empresas unilocalizadas —el pequeño comercio de barrio, en términos estadísticos— crecen un 1,1% real mientras las pequeñas cadenas caen un 6,6%. Que la economía de proximidad gane terreno entre los consumidores no contradice este dato; lo matiza. Dentro de las unilocalizadas conviven establecimientos que crecen porque han construido una propuesta diferenciada y establecimientos que se contraen porque no tienen ni precio ni experiencia que ofrecer. La proximidad es una condición necesaria, no suficiente. Lo que falla no es la localización: es la propuesta de valor detrás de ella.
El consumidor español aumenta sus visitas a las tiendas y reduce el tamaño de sus compras AGECU, 2 de septiembre · enlace
Más visitas, cestas más pequeñas. El patrón tiene una lectura precisa: el consumidor no ha dejado de comprar, ha cambiado la frecuencia por el volumen. Es una respuesta racional a la incertidumbre —el euríbor supera el 3,1% y el BCE apunta a una nueva subida en septiembre— pero tiene una implicación directa para el pequeño comercio: más tráfico no se traduce automáticamente en más ingresos si el ticket medio cae. El que gana en este entorno es quien convierte la visita frecuente en fidelización activa, no quien espera que el volumen se recupere solo.
Tarragona plantea limitar las nuevas tiendas orientadas al turismo en la Part Alta AGECU, 1 de septiembre · enlace
Tarragona regula lo que otras ciudades todavía debaten: la sustitución del comercio de barrio por tiendas de souvenirs en los centros históricos. La iniciativa es relevante porque apunta a un instrumento de urbanismo comercial —la limitación de usos— que hasta ahora se aplicaba principalmente a la restauración. Si prospera, abre un precedente para los ejes urbanos de otras ciudades con presión turística. El comercio de proximidad no se defiende solo con subvenciones; también se defiende con regulación del suelo. Que un ayuntamiento lo ponga sobre la mesa es, en sí mismo, una señal de que el debate ha madurado.
Datos de la semana · Adopción de tecnología en el comercio minorista · España frente a UE-27 · 2025
| Venta electrónica | +5,04 pp | |||
| Inteligencia artificial | −1,46 pp | |||
| Nube (cloud) | −9,81 pp |
El retrato no es uniforme, y eso importa. En venta electrónica, España supera a la UE-27 en 5,0 puntos: el 44,1% de los establecimientos de 10 o más ocupados vende en línea, frente al 39,0% de la media europea. La ventaja no es de este año: en 2024 la distancia llegó a +7,9 puntos, la mayor de toda la serie, y en 2025 se ha estrechado hasta +5,0. En inteligencia artificial, la brecha es pequeña —España en el 14,0%, UE-27 en el 15,5%— y se está cerrando rápido: era de −2,6 puntos en 2024 y ha bajado a −1,5 en 2025. España no va rezagada en IA; está en la media y mejorando.
La nube es otra historia. La brecha se abrió en 2020 —hasta 2018 España estaba por encima de la UE-27— y sigue negativa en las cuatro lecturas publicadas desde entonces. En 2023 llegó a −12,2 puntos; en 2025 se ha reducido algo, hasta −9,8, pero el ritmo de cierre es lento. La nube no es una tecnología emergente: es la infraestructura sobre la que se construyen la logística, la personalización y la eficiencia operativa. Vender bien en línea sobre una infraestructura de nube débil es como tener un escaparate excelente y un almacén sin sistema. Funciona hasta que el volumen aprieta.
Recuérdese que estos datos corresponden solo a empresas de 10 o más ocupados. En España, ese tramo representa el 2,8% de los establecimientos y el 54,3% del empleo. La brecha medida es la de la parte más fuerte del sector; la del resto, no medible con esta encuesta, es razonable esperar que sea igual o mayor.
LA PREDICCIÓN
La brecha que podemos medir es la de las empresas de 10 o más ocupados: hoy, −9,8 puntos. Es el único termómetro disponible de un problema que afecta sobre todo al tramo que la encuesta no ve, y por eso es el que hay que vigilar. Salvo que aparezcan factores correctivos —un programa de inversión en infraestructura digital con dotación presupuestaria real, un abaratamiento sustancial de los servicios en la nube para pymes o una política sectorial que alcance al comercio de menor tamaño—, esperamos que en la próxima lectura de la encuesta TIC de Eurostat, previsiblemente publicada en 2027, la brecha siga por debajo de −7 puntos. Entre 2023 y 2025 se estrechó desde −12,2 hasta −9,8: hace falta un salto mayor que ese para empezar a hablar de convergencia.